Haciendo historia tramo a tramo: Gil Membrado repasa una temporada de récord
En el automovilismo hay temporadas que sirven de aprendizaje y otras que pueden cambiar para siempre la trayectoria de un piloto. El debut de Gil Membrado en el Campeonato del Mundo de Rallyes ha condensado ambas cosas en un solo año.
Con solo 18 años, el catalán ha completado su primer asalto mundialista conquistando el subcampeonato en WRC3 y quedando tercero en el FIA Junior WRC, donde también ha sido el piloto más joven de la historia en conseguir la victoria en una prueba del mundial. La prueba viviente de que la velocidad y la templanza no siempre entienden de edades.

Para Gil, respaldado en este viaje por Ford España, Red Bull, PAST Racing y el Rally Team Spain de la RFEDA, el balance de estos meses va más allá de los números:
«En una frase simple lo definiría como un sueño hecho realidad. Estar en el Mundial es algo con lo que he soñado toda la vida y este año he tenido la suerte de cumplirlo. No pensaba que estaríamos tan arriba ni que podríamos ganar un rally en nuestro primer año».
La consagración en la "catedral": 2 segundos de gloria en Finlandia
Si fuera posible resumir todo un año en un pequeño instante, los bosques de Jyväskylä serían los segundos que han definido el año de Gil Membrado. Ganar en el Rally de Finlandia —el terreno más rápido, técnico y temido del calendario— suele exigir años de experiencia en sus rasantes ciegos. Membrado no solo ganó, sino que se convirtió en el piloto más joven de la historia en vencer en el Mundial Júnior, con 18 años y 9 meses.
La resolución del rally rozó el guion cinematográfico. En la última jornada, tras un mano a mano implacable contra el finlandés Leevi Lassila, Membrado cedió el liderato en la penúltima especial por 3,2 segundos. Quedaban solo 30 kilómetros: la mítica especial de Himos-Jämsä para el todo o nada. Lejos de conformarse con asegurar el podio, el español rebajó su propio registro en 20 segundos y superó al héroe local para llevarse el triunfo por un suspiro: exactamente 2,0 segundos de margen.
«El mejor momento del año, sin duda, fue la victoria en Finlandia. Ese instante de tensión antes de ver el tiempo en meta y la satisfacción después de todo el trabajo que hay detrás... Lo disfruté de principio a fin; cuando realmente disfrutas lo que haces, los tiempos salen solos», rememora Gil.
“Estar en el Mundial es un sueño hecho realidad. No pensaba que estaríamos tan arriba ni que podríamos ganar un rally en nuestro primer año.”Gil Membrado, piloto del FIA Junior WRC y de WRC3

El Ford Fiesta Rally3: la escuela perfecta
El arma de Membrado a lo largo de las cinco citas del Mundial ha sido el Ford Fiesta Rally3 preparado por M-Sport, el vehículo que articula el escalón de acceso a la tracción total en el certamen monomarca.
Tras haber competido a nivel nacional con un Fiesta Rally2, el paso al Rally3 exigió una conducción milimétrica y precisa:
«Es la misma disciplina, pero no tiene nada que ver. A veces echas en falta algo de potencia para sacarte de un error a base de gas, pero el Fiesta Rally3 es un coche escuela extraordinario, muy completo, que me ha obligado a perfeccionar mi conducción y a ser mucho más limpio en cada curva».
Esa precisión técnica se forja fuera de los tramos. Una de las mayores lecciones que Membrado se lleva del Mundial es la exigencia metodológica que separa a los certámenes nacionales de la élite internacional:
«Son dos mundos distintos. En un campeonato nacional los tramos se publican unas semanas antes; en el Mundial puedes estar un año preparándote una carrera si quieres. Tienes toda la información, todos los parámetros y compites contra pilotos profesionales. El nivel de trabajo es tremendo».


Una cabina blindada y el sello de Carlos Sainz
En el asiento de la derecha, la compenetración ha sido absoluta. En su primer año compitiendo juntos, Adrián Pérez ha sido el complemento perfecto de Gil en los momentos críticos:
«Adrián es una persona de 10 y un copiloto de 11. Nos hemos entendido a la perfección dentro del coche y fuera hemos construido una gran amistad. En los rallyes pasas horas y horas con tu copiloto; esa confianza mutua es fundamental».
Al otro lado del teléfono y en las asistencias, la figura de Carlos Sainz ha ejercido de brújula en este segundo año de colaboración como mentor. El bicampeón del mundo y leyenda de Ford ha inculcado en Gil una filosofía de trabajo innegociable:
«Carlos es mi ídolo desde pequeño. Ver cómo analiza cada detalle dentro y fuera del coche es un privilegio enorme. Si tuviera que quedarme con una sola enseñanza suya, es que nunca está satisfecho: siempre quiere más, siempre busca el siguiente paso para mejorar».
Mirando a 2027: ADN Ford en la sangre
Tras haber escalado peldaño a peldaño la pirámide de competición —desde el Fiesta Rally4 hasta el Rally2 nacional y el Rally3 mundialista—, el deseo de Membrado para la próxima temporada es firme: continuar su camino dentro de la estructura de la marca del óvalo azul.
«Toda mi trayectoria deportiva en rallyes ha estado ligada a los Fiesta de M-Sport. Mi sueño para el año que viene es seguir vinculado a Ford y poder seguir creciendo en el Campeonato del Mundo», concluye Gil. Antes de despedirse, agradece a los aficionados su apoyo "en los rallyes que han ido bien y en los que no", y lo extiende a "toda la familia Ford" que le ha acompañado en este proyecto de 2026.
Nosotros solo podemos decir adiós de una forma, la que nos recordó el propio Gil Membrado al realizar esta entrevista: «nos vemos en las cunetas».





