Comprar una moto "grande" limitada al A2 es una de las jugadas más inteligentes que puede hacer un motorista que acaba de sacarse el carnet, ya que puede estrenar hoy la moto que realmente le gusta y, cuando dentro de dos años llegue el carnet A, la deslimita en lugar de pasar por el mal trago -y el coste que supone- cambiar de moto. Pero alrededor de las motos limitadas circula muchísima confusión, ya que no toda moto se puede limitar, no toda limitación es legal, y comprar mal en este terreno puede salir caro.
Por ello, desde Crestanevada Riders aclaran aspectos que hay que tener en cuenta como qué dice la norma al respecto, cómo funciona un kit de limitación, qué papeles tienen que estar en regla y qué errores han visto cometer para que los nuevos compradores no los cometan.
La regla de oro: la versión original no puede superar los 70 kW
La normativa es tajante en este aspecto ya que una moto limitada a los 35 kW del A2 solo es válida si deriva de una versión cuya potencia original no supera los 70 kW, lo que supone unos 95 CV, es decir, el doble del límite del carnet. Da igual lo que prometan al comprador porque si la moto de origen entrega 100, 120 o 150 CV, no existe kit legal que la convierta en una moto A2.
Por eso, el universo de las limitadas se concentra en la cilindrada media: naked de 650-900 cc, trail medias, custom de acceso... justo el tipo de moto que, casualmente, mejor encaja con alguien que está construyendo su experiencia sobre dos ruedas.
Cómo funciona un kit de limitación
Según el modelo, la limitación se consigue por vía electrónica -una reprogramación o centralita específica que recorta la entrega de potencia- o por vía mecánica -con topes de acelerador, bridas de admisión, etc.-. Lo importante no es la técnica, sino dos cuestiones que desde Crestanevada Riders advierten que se deben tener en cuenta, como que el kit esté homologado para ese modelo concreto y que la instalación quede certificada para poder registrarla.
La buena noticia es que en las motos modernas la limitación suele ser transparente en el uso diario, ya que por debajo del corte la moto responde igual, y muchas versiones A2 de fábrica están tan bien resueltas que cuesta notar que falta algo... hasta que la deslimitas y descubres lo que había guardado.
El papeleo: certificado y anotación en la ficha técnica
Este es el punto que separa una moto limitada legal de un problema con ruedas. La limitación debe quedar anotada en la ficha técnica de la moto, con su certificado correspondiente. Ese papel es el que te protege en un control de tráfico y, sobre todo, ante la aseguradora en caso de accidente, ya que sin la anotación, a efectos legales se conduce la versión de origen, es decir, una moto que tu carnet no cubre.
Y un consejo que casi nadie da y desde Crestanevada Riders hacen mucho énfasis, y es que hay que comunicar la situación a la aseguradora al contratar la póliza, ya que en su sistema debe constar que la moto está limitada y que tu carnet es el A2, ya que esto evitará discusiones y problemas futuros.
Cómo saber si una moto concreta es limitable
Desde Crestanevada Rifers indican que el método es sencillo, ya que hay que buscar la potencia homologada de la versión de origen en su ficha técnica y si no pasa de 70 kW, es candidata a limitación homologada. En caso de duda con una unidad concreta, en cualquier taller de motos de Crestanevada Riders como el que tiene en Granada, lo podrán revisar directamente y asesorar a cualquier futuro comprador que esté interesado antes de dar el paso.
Además, muchos fabricantes venden directamente versiones A2 de fábrica de sus modelos medios como es el caso de la Yamaha MT-07, la Kawasaki Z650 o la Triumph Trident 660, por citar tres superventas, que salen del concesionario con los 35 kW ya homologados. En el mercado de segunda mano son la opción más cómoda, porque no hay que tocar absolutamente nada.
Los tres errores más caros (y cómo evitarlos)
Error 1: comprar una moto de más de 70 kW "para limitarla". No se puede, punto. Si el vendedor insiste, ya sabes qué clase de vendedor es.
Error 2: la limitación "de palabra". Motos que "van limitadas" pero sin certificado ni anotación en ficha. En un control es una sanción; en un accidente, un problema muy serio con el seguro.
Error 3: no verificar la ficha técnica en la compraventa. Al comprar una moto anunciada como limitada, pide ver la ficha técnica y comprueba la anotación antes de pagar. En Crestanevada Riders esta comprobación va de serie ya que cada moto se revisa, papeles incluidos, antes de publicarse.
El día que llegue el carnet A: deslimitar
Cuando el comprador consiga el carnet A, el proceso es el inverso, ya que hay que retirar el kit -o se restaura la configuración de origen-, se certifica y se actualiza la ficha técnica. En este caso, la moto limitada pasa a entregar toda su potencia y el comprador se ha ahorrado un cambio de moto por el camino, con su depreciación, sus gastos y sus prisas.
Es exactamente el motivo por el que las motos A2 y limitables se defienden tan bien en el mercado de ocasión, ya que valen para el que empieza hoy y para el que deslimitará mañana. Si los compradores cuidan la suya, tendrán cola de otros compradores el día que decidan venderla... o pueden vendérsela directamente a Crestanevada Riders sin complicaciones de ningún tipo.
Motos A2 y limitables en Crestanevada Riders
En el listado que tiene la compañía se pueden filtrar directamente las motos conducibles con el A2: naked, trail, custom y scooter, cada unidad revisada antes de publicarse y con fotos de la moto real, no de catálogo. Y si los compradores quieren verlas antes de comprarlas, compararlas y resolver dudas de limitación en persona, en los puntos de venta de Crestanevada esperan a los mismos, con financiación a su medida y entrega en toda la península.
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